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Las nuevas normativa del BCRA traen renovados jugadores al mercado de los cajeros automáticos

Cada vez más surgen alternativas extrabancarias que le disputan el reinado del mercado a Red Link y Banelco. Dónde están ubicadas y en qué se diferencian de las terminales clásicas. Quiénes son los nuevos jugadores y a qué público apuntan.

Hasta hace unos pocos años, los bancos eran los únicos habilitados para instalar cajeros automáticos en el país, un mercado dominado hasta entonces, e incluso en la actualidad, por Banelco y Red Link. Sin embargo, dos normativas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) cambiaron el escenario con la desregularización de las licencias.

En 2017, Federico Sturzenegger, entonces presidente del BCRA, firmó una resolución por la cual les quitó a las entidades financieras la exclusividad para operar cajeros electrónicos con el fin de incrementar la extensión del número de equipos en funcionamiento en el territorio nacional.

Desde entonces, crece la aparición de nuevos jugadores que buscan disputarles el negocio a los actuales líderes bancarios, ávidos por participar de un mercado con un amplio potencial. Su oferta consta de expendedoras de billetes donde se pueden realizar diferentes tipos de operaciones, como extraer dinero, consultar el saldo y adelantar efectivo con tarjeta de crédito.

A los comerciantes les proponen una serie de beneficios de modo tal que puedan sacarle el mayor rédito posible bajo dos formatos: el dueño del local les alquila el espacio a estas redes por un monto fijo mensual o compra el dispositivo y percibe una comisión por cada transacción de los usuarios.

Plazas sociales claves

Estos cajeros suelen instalarse en sitios donde hay pocos o ninguna terminal, por lo general, en localidades alejadas de los centros urbanos, donde Link y Banelco tienen poca penetración. Para los nuevos operadores, estas plazas se vinculan con un objetivo social clave: la bancarización y la inclusión financiera, que en el país exhiben números bajos comparado con los vecinos de la región.

Según datos del Banco Mundial, la Argentina tiene alrededor de 20.000 aparatos automated teller machine (ATM, por sus siglas en inglés), pero hace falta el doble, dado que la mayoría se concentra en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). De acuerdo con la entidad monetaria, la tasa es de 59 cajeros cada 100.000 habitantes, por debajo de Uruguay, que tiene 120, y de Brasil, con 105.

Pionero en el mercado nacional

En noviembre de 2019, Grupo Hasar lanzó su propia red de cajeros no bancarios, la primera en el ámbito local impulsada por una empresa no financiera. Tras su lanzamiento hace más de un año, la compañía, especializada en el desarrollo de software y hardware con 50 años de experiencia, continúa su plan de expansión.

Aunque la cuarentena ralentizó el proceso, no lo detuvo: la firma finalizó 2020 con 80 cajeros instalados y tiene previsto alcanzar los 200 en 2021, con una suba del 50% en el ritmo de inversión.

“Vimos la necesidad de ampliar la infraestructura por la baja cantidad de ATM disponibles en el país. Hoy, nuestros cajeros registran un promedio de 2.000 operaciones por mes, con un promedio de extracción a nivel país de 3.000 pesos, aunque la cifra viene demostrando un crecimiento sostenido”, sostiene Ignacio Viar, chief operating officer (COO) de Red Hasar.

Un nicho clave para esta compañía son los lugares donde hay escasos cajeros, o directamente no hay ninguno, como en localidades del interior y barrios alejados de ciudades. El más utilizado se encuentra en Villa Fiorito, en Lomas de Zamora (Gran Buenos Aires). Comparte el podio con Rosario (Santa Fe) y Mercedes (provincia de Buenos Aires).

Un hito memorable para la empresa fue la apertura del primer cajero automático por comodato en un local polirrubro en Colombres, un centro agroindustrial que alberga al Ingenio Cruz Alta, además de una decena de otras industrias.

Tucumán

Hasta septiembre del año pasado, no había ningún cajero electrónico en esta pequeña comuna rural del este tucumano. Para sacar plata o realizar cualquier otra operación, sus habitantes debían recorrer 20 kilómetros hasta la ciudad más próxima, San Miguel de Tucumán, la capital provincial.

“Para retirar los sueldos o realizar cualquier ingreso de dinero, había que agarrar el auto o subirse a un colectivo y recorrer casi 20 kilómetros. Ahora hay que hacer 200 o 300 metros. Esto mejora la calidad de vida de un montón de familias. Estoy orgulloso de ser el primero en llevar un cajero a nuestro pueblo.

Era una promesa incumplida de años, la gente está muy contenta”, cuenta Ariel Santillán, el dueño del negocio donde se instaló la terminal, que ya registra hasta 40 extracciones por día. “Fue literalmente una revolución. Hasta hubo una inauguración, algo inédito para un cajero”, rememora Viar.

Más accesibilidad

De a poco, casos como el de Colombres se empiezan a registrar en otros puntos del país. Ya está programada la instalación de unidades de esta compañía en Estación Araoz y Ranchillos, también en Tucumán, localidades sin un solo cajero hasta el momento. Empedrado, en el noroeste de Corrientes, a la vera del Paraná, también tendrá otro, donde había solamente uno para la población local, de más de 10.000 habitantes, según el último censo.

“Además de ser un negocio, somos conscientes de que satisfacemos una necesidad fundamental. También es una forma de relacionarnos con el consumidor final, cuando históricamente nuestro target fueron las empresas y los comercios.

Nos entusiasma poder dar más servicio a través de la tecnología”, asegura el director de Operaciones de la compañía. En este sentido, el Grupo también hará un aporte a la “nueva normalidad”, porque la cercanía de terminales adonde antes no había ninguna evita desplazamientos que podrían ser fuente de contagios y propagación del coronavirus.

Mediante acuerdos con comerciantes, los cajeros además pueden instalarse en locales barriales, supermercados, restaurantes, estaciones de servicio, cocheras y hoteles. Los comercios son los responsables de la recarga de los billetes en las instalaciones, que se alimentan del flujo constante de dinero de la operatoria del negocio.

Red Hasar

Al siguiente día hábil, Red Hasar repone al comercio la cantidad equivalente de dinero que retiraron los consumidores del cajero instalado en el local, mediante una acreditación en su cuenta.

El comercio que instala un aparato de la red tiene un ahorro en el movimiento de caudales y una mejora en su clearing. “El esquema habitual contempla un retiro de dinero dos veces por semana y la acreditación en la cuenta del comercio al día hábil siguiente. Es también un poderoso factor de atracción de público. Instalar uno cuesta entre 7.000 y 8.000 dólares”, sostiene Viar.

Por el aislamiento, el Banco Central suspendió el cobro de comisiones en cajeros automáticos. Sin embargo, no reguló las comisiones de cajeros no financieros como estos. Las retenciones por operación oscilan entre los 30 y 80 pesos. Los ingresos pueden variar dependiendo el caso entre el 20% y el 80% de lo que el cajero genere.

Para la empresa, la cantidad de operaciones crece conforme avanza el conocimiento de la existencia del cajero en el lugar. A futuro, estima que aumentará sensiblemente su uso, a medida que se retorne a los niveles de consumo anteriores a la pandemia.

Por su parte, ante la aparición y el avance de los nuevos competidores, Link lanzó Cajero Express, una red de cajeros automáticos no bancarios para que los clientes puedan operar con mayor comodidad y disponer de efectivo cuando lo necesiten, las 24 horas, los 365 días del año. Funciona con todas las tarjetas de Link, Banelco, Banelco Plus, Mastercard y Cirrus.

Situados en comercios

Están situados en comercios como farmacias, quioscos, supermercados e hipermercados, locales de cobro de servicios, estaciones de servicio y shoppings. El comercio debe suministrar un espacio físico para su colocación, cargarlo con dinero y proveerle energía eléctrica e Internet. A cambio, se le otorga una cuenta donde recibe los fondos dispensados por la terminal.

En este caso, el cajero es propiedad del comerciante, que puede comprárselo directamente a Link o a un proveedor homologado. La inversión en la adquisición, más la instalación y la capacitación al personal del comercio, ronda los 7.500 dólares. El desembolso inicial se recupera en seis meses.

La llegada de jugadores extranjeros

Hace dos años anunció su desembarco en el mercado argentino otra empresa dispuesta a instalar 1.800 cajeros también en comercios, como quioscos, supermercados y estaciones de servicio. Se llama Octagon y fue creada por el argentino Sebastián Ponceliz, perteneciente a la compañía estadounidense Odyssey Group.

Aunque estaba previsto el inicio de la operación en 2018, se retrasaron los permisos y la pandemia alargó aún más el proceso. “Somos una empresa de tecnología abocada al sistema financiero. Desarrollamos una red de cobertura con productos innovadores.

Como procesadora de transacciones estamos homologados por Visa Internacional y Mastercard Internacional para adquirencia de ATM”, afirma Diego Rivero, presidente de Octagon Argentina.

Bajo la marca Red ATM, la compañía planea instalar 500 cajeros en los primeros seis meses de 2021 que, en una primera instancia, serán cash dispenser. Luego, se sumarán los recicladores.

La diferencia entre ambos radica en que los primeros sólo permiten retirar dinero y la carga de efectivo se realiza de manera manual, mientras que los segundos permiten, además, recibir depósitos y la carga se hace mediante operaciones de depósito.

Los cash dispensers

Los cash dispensers estarán ubicados en estaciones de servicios, farmacias y supermercados barriales. La segunda etapa, con cajeros recicladores, incluirá a los establecimientos de mayor superficie.

La gran mayoría se darán en comodato a los negocios donde estarán ubicados, aunque también existe la posibilidad de que la titularidad del cajero sea del comercio o de un inversor que quiera entrar en el negocio. En este último caso, la inversión ronda los 10.000 dólares para los cash dispenser y 20.000 dólares para los recicladores.

Aunque el Gobierno y las fintechs planean impulsar los pagos digitales, todavía el efectivo tiene una alta preponderancia en la sociedad. El 60% de los comerciantes lo considera el medio de pago más conveniente y gran parte de las transacciones, alrededor de ese mismo porcentaje, se siguen realizando por esa vía, según una encuesta de Oh! Panel.

De ahí, el interés de tantas empresas de apostar al cash en épocas del dinero virtual, sumado a la variedad de operaciones que ofrecen estas terminales.

Fuente:  NBS Bancos y Seguros

 

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